A menudo veo un perro

. A mi derecha. No muy apartado. Anoche, saliendo de La Cartonera, allí lo tenía. Se lo dije a mi amigo Juancar y contestó que estos perros no son ciertos, que él no lo veía, que era cosa de mi vista ya defectuosa. Pero ahora, con buena luz, caminando solo por la Ronda de Serrano, compruebo que me sigue un perro, al trote, un perro pequeño, blanquecino, algo sucio, de posible nombre Pipo, y compostura fatigada.

(…)

LEER + en: A menudo veo un perro