La energía eléctrica y la justicia son independientes, vale decir, operan autónomamente en campos y con reglas propias. Para la primera, el marco de su independencia es ese tinglado de intereses que llamamos mercado, y para la segunda, la barahúnda de códigos, jurisprudencias, arbitrios y resoluciones en la que ningún lego puede internarse sin riesgo…
Poderes independientes — MANUEL BEAR