El único efecto del terrorismo, aparte de los destrozos materiales y personales que produce, es que despierta al leviatán al que candorosamente hemos entregado el monopolio de la violencia para que nos proteja de ella. Escribo esta conclusión con una mano mientras sostengo el pantalón con la otra. La entrada El pantalón en los tobillos…
El pantalón en los tobillos — MANUEL BEAR