
El otro día había quedado citado con unos amigos bajo la estatua de Eloy Gonzalo, en la plaza de Cascorro, el soldado de vida tremebunda que me contaban de crío, con su legendaria lata de gasolina debajo del brazo. Me gusta esa plaza cuando está casi desierta entre semana e invierno, y cuando está abarrotada […]
Cascorro y Juan Alcalde — vivirdebuenagana