Poco antes de que la maravillosa Jean Simmons cumpliera su contrato con los Estudios Rank, el todopoderoso Howard Hugues, multimillonario y dueño de la RKO, se encapricho de ella y sin previo conocimiento de la actriz, compró sus derechos cinematográficos, casi como el que compra un juguete en un mercadillo o como dijo la actriz:…
Jean Simmons: A bofetones en una «Cara de ángel» (1953) — Anécdotas de Cine, Música y Arte