Cuando se pone en circulación una idea o una afirmación -ya responda a la verdad, se aproxime a ella o sea una mentira absoluta-, si es intuitivamente aceptada por el público, normalizada, se dice ahora, su refutación o deconstrucción es casi imposible.
El alcalde se asoma al lado oscuro — MANUEL BEAR
Días atrás, el alcalde de esta remota capital subpirenaica denunció a los niños y jóvenes extranjeros acogidos por las instituciones públicas, los famosos menas, como responsables del aumento de la delincuencia. Nuestro primer edil es un tipo de aspecto serio y confiable, como uno espera de que sea un señor de derechas de toda la vida, que ahora se ha decidido a jugar en la cancha voxiana donde la pelota que hay que patear y colar en la red del gobierno son menores con todos los boletos para ser considerados desechables: jóvenes, desarraigados, pobres y extranjeros.
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