Rusia es en términos materiales un estado colosal pero también un poderoso imán simbólico del que los europeos difícilmente conseguimos emanciparnos. Durante todo el siglo pasado, emitió sobre el imaginario occidental una luz contradictoria que lo convertía, simultáneamente, en el centro del mal y en la patria donde germinaba el futuro luminoso de humanidad. La…
El oso y su sombra — MANUEL BEAR