El providencialismo es el bálsamo de los países que no se soportan a sí mismos y esperan que un ser providencial les saque del fango de la historia. La entrada aparece primero en MANUEL BEAR .
Un pueblo que en navidades idolatra más al bombo de la lotería que al niñojesús es un pueblo providencialista. La experiencia histórica le dice que un recién nacido es un engorro, muy majico cuando está en la cuna pero al que cuesta mucho criar y educar y que puede terminar de cualquier manera, como de hecho ocurrió con el de Nazaret. ¿Quién quiere jubilarse después de una vida de sinsabores y privaciones llorando a moco tendido al pie de una cruz por la mala cabeza de tu hijo empeñado en creerse un profeta? En cambio, el premio de la lotería es un don neto, sin condiciones ni contrapartidas, que puede eludirte este año, sí, pero otro año será, y si no es en navidad, será el cuponazo de los ciegos o cualquier otro sorprendente premio de obesidad mórbida.
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Origen: Seres providenciales (I)
