
Hay una tendencia contemporánea en el flamenco que tiende a la sobreactuación en el escenario, a romperse quince veces la camisa por minuto, al desgarro vocal fingido y al trazo grueso, corriéndose el riesgo de caer en la pantomima y en la banalidad. Sin duda, es el que mejor funciona en los medios audiovisuales de…
Mayte Martín, “sin presumir de cantar” — Diariofolk