El novelista publica el ensayo ‘La cancelación y sus enemigos’ en el que defiende que el término “cancelar” no encubre otra cosa más que la defensa ante la crítica
La exclusión sistemática de toda actividad pública ¿qué es? No me refiero a presentaciones de libros con tintes de clandestinidad. https://t.co/5TEUXpgcLb a través de @eldiarioCultura
Los chistes sobre la homosexualidad masculina y los problemas para pronunciar que tienen algunas personas hicieron famosos hace décadas al dúo de cómicos Bertín Osborne y Arévalo en España. Las chanzas sobre ‘mariquitas’ y ‘gangosos’ les funcionaron durante veinte años, hasta que el público comenzó a rechazar y señalar lo improcedente de sus gracietas. Dichos artistas consideran que han sido víctimas de ‘la dictadura de lo políticamente correcto’ que ha acabado con el sentido del humor del país, sin plantearse ningún otro motivo por el que sus bromas hayan dejado de ser válidas o simplemente ya no hagan gracia. Este es uno de los principales ejemplos que el escritor Gonzalo Torné (autor de Divorcio en el aire o Años felices) utiliza para exponer las tesis de su ensayo La cancelación y sus enemigos que acaba de publicar en la colección Nuevos cuadernos de la editorial Anagrama.