
Stevie sí que es una jefaza, una de esas artistas que altera la lógica preestablecida y el orden de los acontecimientos. En 1975, cuando aterrizó en Fleetwood Mac, parecía poco más que la novia de Lindsey Buckingham, la gitana rubia de belleza perturbadora que, por utilizar la nomenclatura futbolística, había sido incluida como añadido…
Stevie Nicks: “Bella donna” (1981) — UN DISCO AL DIA