Extremadura bien vale una misa

Extremadura bien vale una misa

La famosa proclama suele interpretarse en clave de católico huevón, que acude a la liturgia dominical para conservar el estatus y las prebendas que tiene el resto de la semana, pero en realidad expresa  el vertiginoso e interesado cambio de convicciones religiosas del rey Enrique de Navarra –el primer borbón, por cierto, y no es por señalar-, que era calvinista y adoptó la religión mayoritaria para ser rey de Francia.

Extremadura bien vale una misa