Para ilustrar esta entrevista, Ángeles buscó entre distintas cajas en las que se amontonaban los recuerdos en forma de fotografía: «Se me puso la piel de gallina al verlas, porque se me vino a la mente todo lo que sentí en aquel viaje, que fue muy intenso. Estuvimos en un campamento de Tinduf, en el Sáhara, llevados por Cristina del Valle y su Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género. Me impactó la inocencia de los niños, su mirada, con los que jugábamos y a los que llevamos una serie de espectáculos de música, voz y danza que los dejaba con la boca abierta.» A la actriz el sedujo la grandeza de la naturaleza: «Me sentí arropada en un mar de estrellas. Me enloquecieron las dunas, que se perdían en el horizonte. Me sentía dueña y señora del mundo. Es una sensación única. Aprendí mucho, porque soy de observar, tocar, escuchar.