A finales de octubre de 2023, miles de personas se reunieron en las dunas de la afueras del pequeño pueblo oasis de M’Hamid El Ghizlane en el Sahara Occidental. Muchos eran lugareños de M’Hamid y de otras ciudades de la región. Sin embargo, cientos de personas de todo el mundo llegaron al desierto para asistir a la duodécima edición de Festival de Taragalte, uno de los mayores festivales de blues del desierto del mundo.
Unir la rebelión tuareg y el blues del desierto
El blues del desierto es un género musical del que los músicos tuareg del Sahara son pioneros, y que surgió en la década de 1980. Los tuareg son un grupo étnico amazigh que vive el Sahara, desde las dunas del norte de África hasta las sabanas del África Occidental y la región de Sahel. Durante miles de años, los tuareg deambularon libremente por el Sahara como pastores y comerciantes nómades, recorrían las mismas rutas de migración estacional transitadas durante mucho tiempo por sus antecesores.
Luego de que la descolonización inauguró una nueva era de construcción del Estado en el norte y oeste de África, los tuareg se encontraron divididos entre líneas fronterizas por primera vez en su historia, separados por países nuevos como Níger, Mali, Burkina Faso, Libia, Argelia y Nigeria, con minorías más pequeñas en otros países limítrofes. De un momento a otro, miles de tuareg se encontraron sin Estado y marginados de su tierra ancestral.
Bajo estas condiciones, algunos clanes de la etnia se rebelaron para expresar sus reclamos. Desde el comienzo del siglo XX, hubo al menos cinco grandes revueltas tuareg y rebeliones a lo largo del Sahara. Actualmente, los insurgentes tuareg aún tienen un papel importante en la actual guerra de Mali y la crisis de Libia.
Los tuareg son los habitantes ancestrales del Sahara, y suelen ser uno de los temas principales de sus canciones. Foto de Rowan Glass.
Mientras algunos eligieron las armas, otros tomaron guitarras y usaron la música como un medio para canalizar sus vivencias en la marginación y el exilio en el África poscolonial. El género que crearon, una mezcla de sonidos tradicionales saharianos y fuertes repeticiones de guitarra eléctrica, se conoce como tishoumaren en el tuareg. Su significado, «los desempleados», es un guiño a las duras vidas de los soldados y músicos de la etnia por igual. Las letras se cantan en su mayoría en tamasheq, dialecto del tuareg que se habla principalmente en Mali, el epicentro del exilio, el desarraigo y la lucha por aferrarse a su identidad.