Ocurrió en el verano de 1972 y entre las calles de la capital de Navarra. La urbe ofreció cobijo a los Encuentros de Pamplona, una propuesta cultural completamente inédita en el país, aquella que la historia etiquetaría como «El acontecimiento más importante de la segunda mitad del siglo XX en España». Un festival de vanguardia internacional, impulsado por una iniciativa privada, que convirtió la ciudad en un punto de aproximación (y reunión) para todo tipo de personalidades, obras, artistas, ideas, culturas y sensibilidades. Robert Llimós trotó vestido de atleta y portando flores bajo las cúpulas inflables ideadas por José Miguel de Prada Poole, Shusaku Arakawa y Madeline Gins arrojaron octavillas que contenían anagramas de los nombres de un famoso dictador y un popular pintor, las grabaciones caseras de Dennis Oppenheim y los clásicos de Jean-Luc Godard se proyectaron sobre el entorno para disfrute los visitantes, y John Cage se personó en la Sala de armas de la Ciudadela mientras Laura Dean y Steve Reich danzaban por las cercanías. El arte conceptual, la música experimental, el body-art, las creaciones efímeras, las performances, y las nuevas miradas de decenas de creadores invadieron avenidas y estancias. Pamplona nunca había visto algo similar.
Tras la celebración de los Encuentros de Pamplona en el 72, el festival desapareció, como si hubiera formado parte de un espejismo que la ciudad disfrutó de manera colectiva. El poeta y ensayista Ramón Andrésrecordaba la muestra original como «Una puesta al día del mundo» de una ciudad y de un país que estaban sumidos «en un letargo político y cultural muy profundo». Aquel certamen había supuesto algo inaudito, pero no algo irrepetible: cincuenta años después, Ramón Andrés fue uno de los culpables de la resurrección del evento, al encargarse de dirigir y comisariar en 2022 la programación de unos nuevos Encuentros de Pamplona 72-22 que llegaron con ganas de enraizarse, anunciando su intención de convertirse en un punto de encuentro con naturaleza bienal.
En el año 2024 los Encuentros regresan a Pamplona para celebrar, del tres al trece de octubre, una nueva edición donde convergerán disciplinas artísticas e ideas de todo tipo, organizadas a través de conferencias, diálogos, exposiciones, representaciones escénicas, debates, actuaciones musicales, talleres y actividades. Una programación que arrancará con el diálogo «Sobre el amor y Eros» entre el escritor francés Pascal Quignard y Ramón Andrés, quien ejerce de nuevo como director comisario, y que a lo largo de diez días desplegará una extensa lista de invitados ilustres: escritores como Asli Erdogan, Cristina Rivera Garza, Patricio Pron, Juan José Gómez Cadenas, Sara Ahmed y Hugo Mujica; cineastas como Apichatpong Weerasethakul, Béla Tarr y Antoine d’Agata; compañías de artes escénicas y danza como Baro d’evel, La faktoria choreographic center y la Compañía Carolyn Carlson; pensadores como Francisco Jarauta, François Jullien, Gerald Raunig, GillesLipovetsky, Marta Segarra, Luciano Espinosa, Marta Tafalla, Blanca Solares y Luciana Cadahia; propuestas musicales a cargo de CMC-Garaikideak, Ensemble o vos omnes, Gandeia, Rifat Varol y SIGMA Project, artistas visuales como Alicia Otaegui, Asier Mendizabal, Daito Manabe, Eva Lootz, Johanna Gustafsson Fürst, Nerea de Diego, Patricia Esquivias, Patxi Araujo y Lisa Tan; compositores como Liza Lim, Georg Friedrich Haas y Mauricio Sotelo; activistas como Xavi Animal y Yayo Herrero; y personalidades como el matemático Eduardo Saénz de Cabezón, la economista Hélène Tordjman, el arquitecto Alberto Odériz o el neurobiólogo Stefano Mancuso.