La marioneta sin hilos – Manuel Bear en Pavesas

La marioneta sin hilos

El olvido, he aquí el contrincante principal del viejo, que intenta frenar la vertiginosa deriva cuesta abajo que le lleva a él.

Un viejo es una marioneta sin hilos, un títere sin titiritero, gobernado por recuerdos, pulsiones, imágenes y afectos o desafectos, que le asaltan y le abandonan sin causa externa ni voluntad interna. Este estado de agitación mental dificulta su relación con la realidad, que se le muestra extraña, huraña, y siempre ajena. Las palabras y los gestos de acercamiento al entorno próximo –amigos, familiares, vecinos- se frustran a medio camino y adquieren una apariencia estéril, fallida; los intentos argumentales de entender el entorno lejano –la política, la sociedad, la naturaleza- se convierten en clichés apenas formulados y desaparecen de inmediato en la niebla del olvido, que puede ser instantáneo: el fulgor de un recuerdo que parece llamado a explicar el presente y se desvanece apenas entrevisto.

(…)

La marioneta sin hilos